

Prefacio
San Francisco de Sales se sitúa entre los Místicos y Doctores de la Iglesia más destacados del siglo XVII. Hasta el día de hoy, sus escritos no perdieron nada de su vigor original. Sus palabras son inspiradas por una profunda fe personal y una fundamental confianza en Dios que, muchas veces, despiertan admiración. Pero también muestran un gran conocimiento del espíritu humano, comprensión de las flaquezas y deficiencias humanas, junto con la conciencia de que el hombre es llamado a la perfección y apto para Dios. No es de admirar que Francisco de Sales haya sido consultado por todo tipo de personas, tanto en cuestiones sobre la fe como sobre los interrogantes más comunes de la vida diaria. Generalmente, él responde con mucha seriedad, y en ocasiones, con humor, pero siempre con la finalidad de dar esperanza y ánimo. Estaba convencido de que la alegría logra más que la amenaza, por eso, sus respuestas son siempre optimistas, constructivas y caracterizadas por un grande amor a Dios y a los hombres. La alegría abre el corazón, la tristeza lo cierra, así lo afirmaba él. De acuerdo a su convicción, obraba, escribía y hablaba con las personas de aquel tiempo, y hoy, con nosotros.
Alégrate, pues, con las palabras de San Francisco de Sales, las cuales, organizamos aquí para cada día del año. Que esas palabras te proporcionen, cada día, un poco más de alegría y de ánimo para enfrentar la vida. Si te sientes estimulado a leer más de Francisco de Sales, encontrarás, al final de este libro, informaciones para continuar tu lectura.
Antes de dejarte ahora, dedicado a la lectura de la colección de citas de Francisco de Sales, cabe un agradecimiento a Raymund Fobes, quien me prestó una ayuda valiosa en la selección de los textos.
- Herbert Winklehner OSFS
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