DOMINGO 27 EN TIEMPO ORDINARIO (Octubre 2, 2016)

Enfasis Sugerido

"Conviertan el regalo de Dios en una llama. El Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu cobarde, es un espíritu que nos hace fuertes, amorosos y sabios. "

“Yo te digo, ‘Violencia!’ pero tu no intervienes. Por que me dejas ver la ruina; por que debo ver la miseria? La destrucción y la violencia están ante mi.”


Perspectiva Salesiana

En la madrugada de los actos terroristas del 11 de Septiembre del 2001 estas antiguas palabras del profeta Habakkuk se sienten como si hubieran sido escritas específicamente para nosotros. Nosotros hemos visto el rostro del mal. Nosotros hemos sido testigos muchos actos de odio y de violencia. Hay escombros catastróficos – humanos, materiales, emocionales, espirituales- a través de los cuales todavía estamos examinando hoy en día mientras que luchamos por encontrar formas para combatir y conquistar el terrorismo al rededor del mundo y lidiar con los asuntos que, en parte, contribuyen a que haya terroristas.

Qué debemos hacer?

Debemos reconocer la amenaza que el terrorismo implica no solo para nuestra nación sino que también par alas personas de todas las razas, las fes, y las culturas que buscan la paz, la justicia, la libertad y la reconciliación. Nosotros debemos dar los pasos necesarios para liberar a nuestro mundo de aquellos que promueven sus propias quejas o agendas a costa de vidas humanas.

Estos eventos son de la misma forma una llamada de alerta a un nivel más profundo y más fundamental. Nosotros hemos sido retados a ver más claramente el rostro menos obvio y más sutil de la violencia y de la destrucción en nuestras propias vidas y en las vidas de nuestras familias, de nuestros parientes, de nuestros compañeros de clases y de nuestros colegas. Nosotros debemos enfrentar el resentimiento, el abuso, la adicción, el odio, los chismes y otras actitudes/acciones que desgarran nuestras mentes, nuestros corazones, nuestras actitudes y nuestras acciones. Nosotros debemos enfrentar toda clase de pecados y de males que desgarran el tejido de quienes somos como hijos e hijas de Dios; quienes somos como comunidad; quienes somos como iglesia; quienes somos como país; quienes somos como ciudadanos del mundo.

Debemos identificar, enfrentar y conquistar todo aquello que aterrorice la dignidad y el destino que Dios nos ha dado.

Para estar seguros, necesitamos revolver la llama de la indignación recta en nosotros y en los demás. Pero aun cuando este encendimiento de nuestro espíritu debe hacernos fuertes, también debe hacernos amorosos y sabios. Nosotros no podemos permitir que nuestros métodos para enfrentar la violencia y el odio se conviertan así mismo en una continuación del círculo de violencia y destrucción. Nosotros debemos responder, no reaccionar; debemos ser sabios, y no apresurarnos; debemos ser prudentes, no indiscriminados. Por encima de todo, el dolor que nosotros- y que los demás- pueden experimentar en la batalla para enfrentar el odio en todas sus formas debe ser motivado por, y convertirse en una visión de la justicia, la paz, la libertad y la reconciliación que sea mas profunda, más grande, y mas total para nosotros y para todas las personas.

Por encima de todo, el espíritu que debe ser encendido y que debe arder dentro y en medio de nosotros no debe tener origen en el miedo. Francisco de Sales nos recuerda que, ahora más que nunca, nosotros debemos, "hacer todo por medio del amor y nada a través del miedo."

Que Dios, incremente e inflame su espíritu dentro de nosotros. A medida que enfrentamos los muchos rostros del terrorismo (los que son obvios y los que son mas oscuros) que Dios nos haga – y nos mantenga- fuertes, amorosos y sabios.

El Padre Michael S. Murray, OSFS es el Director Principal del Centro Espiritual De Sales.