QUINTO DOMINGO DE PASCUA (Mayo 19, 2019)

Énfasis Sugerido

"La morada de Dios esta con la raza humana…Dios siempre estará con ellos.”

Perspectiva Salesiana

En la Parte II, Capitulo 2 de su Introducción a la Vida Devota, San Francisco de Sales escribió "Dios esta en todas las cosas y en todos los lugares. No hay lugar o cosa en este mundo donde Dios no esta verdaderamente presente. Así como donde quiera los pájaros vuelan ellos siempre encuentran aire, dondequiera que nosotros vamos o donde quiera que estamos, nosotros nos encontramos en presencia de Dios."

Es mas fácil decirlo que hacerlo.

La verdad es que, nosotros frecuentemente perdemos de vista la presencia amorosa, y desafiante de Dios. Cuando nosotros olvidamos esta verdad frecuentemente nos hallamos en problemas: "Los ciegos no pueden ver a un príncipe cuando él está presente en medio de ellos, y por eso ellos no le demuestran el respeto que le demostrará una vez que han sido informados de su presencia. Aun así, como ellos no lo ven se olvidan fácilmente de que él está ahí, y cuando lo han olvidado de nuevo, ellos olvidan también el respeto y la reverencia que se le debe… de la misma forma, nosotros sabemos verdaderamente que Dios esta presente en todas las cosas, pero como no reflexionamos en ese hecho actuamos como si no estuviéramos conscientes de ello.” (Ibid)

Cuando nos olvidamos de la presencia de Dios estamos pecando: por que no le damos a Dios el respeto que Dios se merece. Cuando nos olvidamos de la presencia de Dios estamos pecando: por que no le damos a los demás el respeto que ellos se merecen. Nosotros podemos decir: “lejos de la vista, es lejos de la mente” cuando fallamos a la hora de ver a Dios tendemos a pensar, sentir y actuar en formas que están fuera de sincronización con quienes y como Dios nos ha llamado a ser.

La Buena Nueva es que recordar la presencia de Dios no solo provee una prescripción potente para evitar el pecado. Recordar la presencia de Dios también pone un tremendo poder, una tremenda posibilidad y un tremendo potencial a nuestra disposición. Hablando prácticamente, recordar la presencia de Dios nos permite comportarnos de la mejor forma posible, nos permite ser lo mejor que podemos ser, nos permite vivir vidas llenas de amor, nos permite hacer nuestra parte en lo que se refiere a ayudar a diseñar una familia, una iglesia y una comunidad en la que cada lagrima es secada, para crear lugares y relaciones en las que no hay mas muerte ni luto, ni sollozos ni dolor.

Así como es sugerido en una frase de un sermón, ‘dale a Dios lo que es debido en vez de darle lo que te sobra.’

En resumen, al ver a un Dios que siempre está con nosotros nos pone en contacto con la habilidad (con la gracia de Dios), como escuchamos en el Libro de la Revelación, "para hacer todas las cosas nuevas. " Esto nos da la fortaleza para seguir la exhortación de San Francisco de Sales': "Dondequiera que estemos, nosotros podemos y debemos aspirar a vivir una vida perfecta." (Introducción a la Vida Devota, Parte I, Capitulo 3). Esto nos da la fortaleza para ser quienes somos, y para ser eso de Buena forma, en el servicio de Dios y de los demás.

Esta es una presencia y un poder que vale la pena recordar.